Diagnóstico

El Diagnóstico Osteopático

El diagnóstico es la base de nuestro tratamiento que consiste en buscar las disfunciones causales de la sintomatología a través de la observación y la palpación del cuerpo y, a partir de allí, liberarlas mediante técnicas manuales suaves y precisas.

Esto se realiza a través de:

  • el interrogatorio del paciente, investigando sus antecedentes y el funcionamiento de los distintos sistemas corporales

  • la observación de la tipología postural y la tensión de las cadenas musculares

  • la palpación de las zonas de tensión, densidades, movilidad, diferencias de temperatura etc.

Seguidamente el osteópata realiza una exploración detallada tanto de la zona afectada como del resto del cuerpo. Mediante tests manuales y una palpación fina se identifican los posibles motivos articulares, craneales, viscerales o neurovegetativos que están alterando la buena función de algún tejido corporal. Es también en este momento cuando se revisan los tests médicos y se valoran las posibles pruebas que el paciente pueda aportar. Las radiografías, resonancias y otros estudios nos valen para conocer las consecuencias de las disfunciones mecánicas (posible patología).

Toda esta información es recopilada para hacer un diagnóstico diferencial en el que basarse para hacer el tratamiento. Una vez hecho este diagnóstico, el osteópata trata al paciente con las técnicas que más se ajustan tanto a las características de su problema como a los criterios y sensibilidad de cada Osteópata.

El objetivo del osteópata es "encontrar la lesión osteopática, repararla y dejar a la Naturaleza hacer el resto".

El osteópata utiliza sus manos como herramientas de diagnóstico y tratamiento. A través de ellas percibe la calidad de los tejidos y detecta las zonas de restricción. Luego aplica las técnicas según el tipo de tejido a tratar. No utiliza aparatos ni prescribe medicamentos.