Prevenir y "Curar"

 

La Osteopatía es tanto preventiva como curativa
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Prevención

Esta si que es la situación ideal: antes de padecer ningún síntoma, el paciente acude al osteópata para que le realice un chequeo y compruebe el funcionamiento de sus sistemas. Aquí es donde la Osteopatía, y la mayoría de terapias, tienen realmente su mayor potencial, detectar los inicios de una disfunción somática que todavía no se ha traducido en síntoma, y tratarla antes que se agrave.

Por desgracia, todavía no está instaurado como un hábito el hecho de acudir al osteópata para realizarse exploraciones periódicas preventivas, todo lo contrario, es habitual que el paciente espere a que los síntomas lleguen a ser insoportables antes de pedir ayuda: no nos dejamos mirar por una "simple" molestia en las lumbares, sólo lo hacemos cuando nos quedamos "clavados".

Es  función del osteópata, no sólo dominar las técnicas de diagnóstico y tratamiento, basadas en ciencias básicas como la Anatomía, Fisiología, Biomecánica,..., sino también la de fomentar el buen uso de ésta mediante la mentalización de sus pacientes ante la necesidad de aplicar la prevención antes que el tratamiento de síntomas o de la "curación". Sólo de esta manera el público en general podrá acceder cada vez con mayor facilidad a un estado de calidad de vida superior, atajando los problemas de salud antes que éstos se exterioricen con algún tipo de dolor.

"Curación"

En este caso, la lesión primaria (o lesiones primarias) es una lesión somática (funcional), y no de la estructura interna (lesión física). Para el osteópata es posible encontrarla y tratarla, hecho que no será necesariamente sencillo, y conseguir la restauración de la función perdida. Con estas condiciones, el osteópata "cura" al paciente. Lo que realmente sucede es que el osteópata restablece aquella situación en la que el propio organismo puede ejercer plenamente el tercer y cuarto principios de la Osteopatía: la autocuración la regla de la arteria es absoluta. Así es, el osteópata se limita a eliminar aquel bloqueo que no permite al cuerpo ejercer su función correctamente. Una vez eliminada dicha barrera, el mismo cuerpo es capaz de solucionar sus desequilibrios internos a través de los sistemas nervioso, circulatorio, y linfático, y se produce la "curación".